viernes, 20 de agosto de 2010

Marmato en la historia

Marmato en la perspectiva de la historia nacional 5
Entra en escena dinámica Vásquez Cobo.
Hasta ahora a Alfredo Vásquez Cobo no se le ha visto sino actuar en los pleitos. Ahora toma posesión de lo que se le entregó en arrendamiento, en Supía, Marmato y parte del actual occidente de Caldas. Tuvo muchas incidencias. Algunas de éstas quedaron consignadas en el contrato entre Federico Delgado, como representante de la Western y el general, del 6 de junio de 1905, "relativo a ciertas estipulaciones relacionadas con la entrega al segundo de las minas nacionales en Marmato...". De suerte que, desde la iniciación del traspaso, ya existían las controversias. Las dificultades iban creciendo.Por medio de la ley 59 de 1905, el artículo 31 estatuyó que el producto de varias rentas, entre ellas las de las minas de Supía y Marmato, Santa Ana y la Manta, "ingresará a los fondos comunes para gastos generales de administración". Se desea un aprovechamiento nacional acerca de la manera como se van a distribuir esos dineros. En cuanto exista más conciencia del destino real del país, se intensificará la vigilancia sobre cada una de las comarcas y sus rendimientos. Las minas eran las comprendidas en Marmato, Supía, San Clemente, Nazaret, Ansermaviejo y Apía. Media provincia del occidente del actual Caldas.La atadura del dictador Rafael Reyes con Vásquez Cobo es conocida en los círculos políticos. Fue su ministro de relaciones exteriores de junio de 1906 a marzo de 1907. El hecho de que ellos firmaran los contratos de arrendamiento facilitaría las conjeturas. Se cometieron tal número indefinido de torpezas, atropellos, excesos, que crecería la animosidad, como reacción natural. Las gentes percibían claramente que la nación, durante muchos años, había sufrido los más escandalosos escamoteos de su riqueza minera y que no se lograron las recompensas que merecía y necesitaba la república.Para acceder al contrato, se apeló a muchas maniobras en las cuales se contaba con el respaldo del gobierno. Hay memoria en los pueblos de Riosucio, Supía y Marmato de que se obró de conformidad con el apoyo de la fuerza pública que, desde Manizales, facilitaban los gobiernos de turno, también emparentados políticamente con Vásquez Cobo.
La prensa de provincia.
Primera: Para nosotros es singularmente importante el rescatar el pensamiento de la provincia. Dentro del espíritu de las historias regionales y locales que consideramos de especial significado para el futuro de las indagaciones del pasado colombiano, queremos relievar cómo eran las reacciones de las personalidades de la comarca frente a los fenómenos extrañísimos que se sucedían en las minas. La dictadura de Reyes había barrido con el ordenamiento legal. Su autoritarismo, además, se había puesto al servicio de los grandes intereses.Segunda: Se funda La Opinión, el 23 de marzo de 1910, y en el número 3, cuando la dirige Rafael Angel Cuesta, IV-27-1910, se da la siguiente información:"La Provincia de Marmato. La industria minera es la riqueza que favorece esta protegida región..."."Los particulares que tienen sus minas tituladas de antigua propiedad fueron amenazados por los agentes del General Vásquez Cobo de que serían despojados de ellas, por cuanto que e Gobierno del General Reyes dio un Decreto declarando que las minas de la Provincia eran propiedad de la Nación."Con semejante abuso se arruinó por completo el entusiasmo por la minería, y hasta hoy no ha vuelto en sí; esperando el remedio que pusiera el Congreso pasado. Sin duda. Él no pudo hacer ni conocer nada a este importantísimo asunto, debido tal vez a las complicaciones que trajo consigo el subarrendamiento que dicho General Vásquez Cobo hizo a una compañía inglesa. Abríganos la esperanza (que es lo último que acompaña), que a la próxima reunión de la Convención traerá a su conocimiento este negocio y, para ello los habitantes de la Provincia debemos mandar sendas manifestaciones pidiendo la solución de este enmarañado negocio."También favoreció el Dictador al arrendatario dando un Decreto por el cual se suspendiera en absoluto el denuncio de minas de oro y plata en la Provincia estancando de este modo el progreso de esta industria."No se crea que sus pretensiones eran sobre las codiciadas minas de Marmato; también pensó arrebatar a sus dueños las ricas minas de Hulla, como el territorio del Valle de Risaralda por estar allí situadas las minas de aluvión de 'Pumía' y 'Papayal', también de la Nación."Sin las memorables jornadas del 13 y 14 de marzo en que la noble juventud de Bogotá con valor y patriotismo azotó por primera vez el rostro del Dictador, quién sabe qué suerte hubiera corrido la propiedad raíz de esta región, amenazada como estaba de modo tan criminal por los reconstructores."Don Eduardo Vásquez Cobo, amparado en la fuerza pública, pretendió obligar a los comerciantes que tenían su cambio establecido de oro a los mineros que lo buscan en minas particulares, prohibiéndoles a dichos mineros que lo cambiaran y lo dejaran por su cuenta como representante del arrendatario, su hermano; estas notificaciones las hacia bajo las amenazas de ser confinados a las 'Colonias Penales' una vez que no obedecieran sus mandatos".Tercera: En marzo de 1910, en La Opinión, se hacen varias anotaciones que han producido, y continúan desatando, protestas entre los habitantes:"...La señora Avelina Roche de Tascón dejó por testamento una acción de venticuatrava en la rica salina de "El Peñol" a los pobres de Riosucio y Supía; durante el tiempo que administró esta salina D. Rafael Tascón, nos aseguran que este Sr. no rindió cuentas de lo que corresponde a los hospitales, que hoy están en clausura por falta de recursos. Como esta propiedad hoy pertenece al General Vásquez Cobo, los Síndicos de los respectivos hospitales están en el deber de cobrar la mensualidad que a cada uno corresponde. Excitamos formalmente a los honorables concejos Municipales de Riosucio y Supía con el fin de que hagan efectiva esta donación, que en los actuales momentos de miseria viene a favorecer a los pobres desvalidos".Cuarta: En el No. 17, del X1-18-1910, el editorial alcanza importancia capital. Debemos incorporarlo en su texto completo:
Minas de Supía y Marmato.
"Desde que principió el movimiento republicano que dio en tierra con la Dictadura, se ha venido clamando por el restablecimiento de la propiedad minera en la Provincia, según leyes anteriores, sin que hasta la presente se haya podido conseguir algo. Es mucho lo que se ha publicado en periódicos aquí y en la Capital, y varios los memoriales que se han elevado al Congreso, a la Asamblea, al Gobierno, sin que hasta la presente se haya podido lograr la reparación de tan monstruosa injusticia; los bárbaros e inmorales decretos legislativos de Reyes aún flotan sobre la Provincia de Marmato como espíritus maléficos, de modo que el Gobierno por decoro nacional y para bien de estos pobres pueblos está en el deber ineludible de volver por los fueros de la justicia y de la ley."Convencidos del recto espíritu de justicia que informa los actos de La presente administración, no dudamos que el remedio vendrá ya pronto y que el inicuo contrato de Vásquez Cobo será reformado, pues como dijo un eminente hombre público ha justicia cojea pero llega". Como esta cuestión ha sido tratada extensamente en memoriales y en artículos de periódicos, consideramos al público suficientemente ilustrado en la materia y por consiguiente inoficioso repetir lo que tantas veces se ha dicho."Los grupos mineros de la Nación de la Provincia de Marmato, señalados por la diligencia de posesión de 1825, no sólo han sido respetados por los habitantes de la Provincia como propiedad nacional; sino que en algunas ocasiones han contribuido a esclarecer y determinar ante la ley esta propiedad, cuando se ha visto en peligro de perderse, pues el transcurso del tiempo, las prórrogas y las modificaciones de un contrato de tan larga duración, el cambio constante del personal de la entidad Gobierno, intereses privados de por medio, resoluciones de autoridades subalternas, hayan llevado obscuridad y confusión a los términos del primitivo contrato; de aquí el que varios particulares suministraran datos de importancia para que el Sr. Procurador General de la Nación en 1900, Sr. Dr. Gabriel Rosas, formulara el brillante concepto que corre publicado en el Registro Ofl.; concepto que hizo plena luz en este intrincado asunto. Después del juicio jurídico de este alto funcionario, causa admiración la inaudita audacia del exministro Vásquez Cobo al hacerse reconocer la quinta parte de estas minas, dizque como denunciador de bienes ocultos de la Nación; ¡época de aprobio e ignominia para este desventurado país!"Se espera con fundamento que el actual Ministro de Hacienda, Sr. Dr. Tomás O. Eastman, como conocedor a fondo de esta cuestión y como hijo de esta provincia, sacará la industria minera de la postración en que la dejaron sepultada las habilidades de Reyes y Vásquez Cobo."Con patriótica satisfacción hemos visto la acuciosidad y rectitud con que el Sr. Procurador Gral. de la Nación, Dr. Ricardo Ochoa González, ha procedido a la averiguación de los delitos y responsabilidades en que hubieren incurrido los que celebraron contratos leoninos durante el Gobierno de Reyes. Igualmente nos complacemos en aplaudir el respeto que muestra por la opinión y la atención que presta a las justas solicitudes de la prensa. Las víctimas de Marmato confían fundadamente en la honradez y actividad del Sr. Procurador, que hará en el particular lo que sea de su incumbencia, atendiendo debidamente al justo clamor de la opinión pública".Quinta: En el No. 18, XII-2-1910, se reproduce una carta de fecha X-26-1910, del presidente de la república, Carlos E. Restrepo, al señor procurador de la nación, en la cual hace advertencias contundentes: "...este país no se moraliza mientras no veamos en el Panóptico siquiera una docena de Arsenios Lupín, ladrones de levita... Sabe usted que en este camino no me dejaré avanzar de nadie, y que no habrá notabilidad política ni social que me intimide; de modo que puede usted, como Procurador de la Nación, y muy digno por cierto, contar con todo el peso de mi autoridad y mis influencias".Sexta: Se lee el VI-30-1911, en el No. 33, un nuevo editorial en el cual se solicita que intervenga el H. Congreso en los asuntos relacionados con la riqueza minera. Como se lamentan de que la H. Asamblea no se haya preocupado de materia que concierne al bienestar de la comarca. Formula críticas en cuanto a legislación y, con angustia, denuncia el éxodo de mineros de la región:"Los habitantes de la Provincia de Marmato confiamos en la rectitud y patriotismo de los miembros del Honorable Congreso, que se reúne el 20 del próximo mes de julio, para que tome por lo serio el asunto minas de la Nación..."El Decreto L. número 48 de 9 de marzo de 1905, en su artículo 1o., dice: "En los territorios en que hallan situadas las minas que se ha reservado la Nación, no podrán avisarse ni denunciarse minas nuevas ni continuaciones restantes de las antiguas o abandonadas. Tampoco podrá adjudicarse a ningún título tierras baldías que existan dentro de los territorios Nacionales". Este decreto fue de carácter legislativo y en tal virtud surtió efectos desastrosos en la industria minera de la provincia."Las minas de aluvión de más fácil laboreo para la clase pobre fueron defendidas por los agentes del arrendatario: las de yeta no se ha vuelto a denunciar una sola después del citado Decreto. Gran parte de mineros han emigrado a buscar donde ganar el sustento de la vida, otros se hallan en estado de miseria, esperando la redención de esta industria, hay multitud de minas que los descubridores tienen ocultas aguardando se puedan denunciar y titular conforme a la ley de minas."Ignoramos los motivos que el Congreso y la Asamblea pasada tuvieran para no haber traído al debate parlamentario este asunto, sin embargo de tener conocimiento de los hechos, los cuales se hicieron conocer por medio de memoriales que se elevaron a aquellos Cuerpos".Séptima: En 1911 se principia a hablar de que el ministerio de hacienda comienza a vindicar a las víctimas de los despojos de lo que llama el periódico, Nº 38 -VIII-22-1911-- los "tenebrosos tiempos". Han sido procesos largos y costosos para los propietarios que fueron despojados.A la vez, se informa de la manera como se comporta el director de la mina, Míster Dawson, sin ninguna actitud humana frente a las personas que pretenden ejercer algún oficio que a él no le satisface.Octava: Hay un título que destaca la información: "Congreso", y luego se escribe lo siguiente: "La H. C. de R. R. exigió al Ministro de Hacienda el contrato de arrendamiento de las minas de Supía y Marmato: estos documentos, en unión de las peticiones que los vecinos de la provincia han elevado a aquel Cuerpo, fueron pasados a una comisión para su estudio". (La Opinión, Nº 38, JX-22-1911).Se hacen evidentes varias manifestaciones: no hay tregua en la lucha de los más heterogéneos grupos de la región contra el contrato cedido al sindicato y, en segundo lugar, siempre, en cada reunión del parlamento, hay protestas y demandas de nuevos estudios de lo que consideran lesivo para la nación y para los habitantes del occidente de Caldas.
Habla el departamento.
César Valencia Trejos, en su rica página en datos históricos y otras noticias, "Marmato y el periódico La Opinión de Riosucio", descubre un documento que hace evidente que la provincia y el departamento no aceptaron la política minera impuesta por la dictadura de Reyes. La honorable asamblea de Caldas, el día 13 de Marzo de 1915, aprueba la siguiente proposición de Ricardo Gartner, Joel Bueno y Clemente Díaz:"1. erario público, el contrato de arrendamiento de las minas de Supía que fue para la Provincia de Riosucio, y consiguientemente para el erario público el contrato de arrendamiento de las minas de Supía y Marmato, celebrado con el General Vásquez Cobo, dictó una ley por la cual faculta al Ejecutivo de la Nación para remediar el mal causado tratando con los actuales arrendatarios de esas minas."2. Que por medio del citado contrato, y mediante la ignorancia del encargado para hacer la entrega material de lo arrendado, abarcó como región minera de la Nación no sólo las que le pertenecían en vista de los contratos celebrados en 1825, sino todas las existentes en la expresada Provincia so pretexto de señalarles límites arcifinios a las entregados por el Gral. Santander en el citado año."3. Que en este arbitrario procedimiento se privó a los nacionales del derecho de descubrir y explotar minas, postrando así la industria minera, oficio primordial de los habitantes de esas regiones."4. Que a consecuencia de tos dicho, los vecinos que de esa industria dependían se han visto obligados a emigrar en busca de tierras propicias para su subsistencia; y"5. Que es deber de la Asamblea Departamental tratar de aliviar el estado precario en que se halla la Provincia de Riosucio a causa del referido contrato."RESUELVE:"Recabar formalmente del Poder Ejecutivo Nacional proceda a solventar el asunto en el menor término posible, para cuyo efecto se transcribirá esta proposición, por el conducto ordinario, al Sr. Ministro de Hacienda."
El negro Marín y la administración de Vásquez.
Hay una serie de cartas de Ramón Marín, el negro combatiente de la Guerra de los Mil Días, para el pensador Rafael Uribe Uribe. Éste actuaba en el parlamento. Aquél le pedía que interviniera en favor de las gentes suyas, sus compañeros, sus aliados, quienes estaban en su cercanía. Las publiqué en un estudio "Importancia de la provincia en la historia nacional", que fue una improvisación en el "Primer Congreso de Historia", que se reunió en Supía, en febrero primero de 1988, y se pueden consultar en el archivo de Uribe Uribe en la Academia Colombiana de Historia. Son desgarradoras. En su prosa sencilla, sin adornos retóricos, irrumpen la crueldad sin límites, el despojo arbitrario, el ejercicio de la autoridad en el momento en que no había un solo signo de respeto a los derechos humanos. La síntesis más elocuente, conservando su ortografía, pueden ser estas palabras esclarecedoras de lo que acontecía:En la primera carta -IV-24-1909- le manifiesta que se piensa levantar en la provincia una petición para que se haga un deslinde de las minas que pertenecen a la nación. Pues Vásquez, donde "aparece una mina rica, se apodera de ella".El VIII-14-1909, dice a Uribe Uribe que le hablará de que "los abusos son tantos... no se puede bibir por acá". A unas señoras Meto Les inundaron sus casas y se las tumbaron. Más adelante le sugiere: "Creo que debe Ud. y todos los Representantes trabajar a fin de que ejersa la ley bieja que los causes de los ríos y quebradas serán libres hasta donde bañan sus crecientes"Desde Riosucio, el VIII-29-1909, le insiste con premura: "No olvide aser algo por esta pobre Probincia que tanto necesita del apollo de hombres como usted pues aquí no hay cañada ni bosque donde quiera que baila un individuo a trabajar que no esté un empleado del señor Vásquez Cobo cobrando tributo... tampoco olbiden trabajar el asunto de esas cincuenta mil acciones que Vásquez Cobo tiene en la mina de Marmato pertenecientes a la nación..."Vuelve a contar las dificultades y asedios a las gentes mineras en su mensaje del VIII-19-1909, en el cual señala la situación de "... estos pobres indígenas que son la bítima de todos los bribones que los quieren explotar... el único motibo para no aseries justicia es mediando la influencia del señor sacarías que es Magistrado del Tribunal de Medellín... y como estas parcialidades son netamente liberales les tiran de la manera más biolenta...""Ver si antes de clausurar las secciones -escribe el X-6-1909- del Congreso pueden hacer algo en favor de la industria minera de la Provincia de Marmato pues en ella estamos los habitantes en calidad de esclavos pues todavía domina el poder de Vásquez Cobo y no hay cañada donde un pobre trabajador quiera, buscando el pan de sus hijos que, allí no esté un tal Luis Cock imponiéndoles arrendamiento o de lo contrario son llevados por la policía y aún encarcelados..."
Debates en el congreso.
Terminada la Guerra de los Mil Días, el gobierno hizo concesiones a muchos de los antiguos combatientes. Eran premios a sus denuedos de fe en e régimen. Aliento por su adhesión a la causa. Devoción generosa para compensar sus hazañas.Era una manera de recompensa: "Tal es el caso de Alfredo Vásquez Cobo, a quien el gobierno le dio manos libres en la región minera de Marmato una vez pasada la guerra".En la cámara de representantes se presentaron varios memoriales en los cuales había acusaciones contra las actuaciones que se venían cumpliendo.En los Anales de la Cámara de Representantes, No. 5758, de octubre 7 de 1909, en la página 455, hay una proposición firmada por José Vicente Concha, insigne hombre de la patria, constitucionalista y, más tarde, presidente de la república, a la que es innecesario hacerle comentarios. Sus enunciados son tan patéticos, que debemos insertarlos en estas páginas:"Honorables Representantes."Vuestra Comisión encargada de estudiar el memorial elevado por el señor Benito Posada C. como apoderado de la Western Andes Mining Co. en que denuncia 'graves e inumerables atropellos, cometidos en Marmato y Supía por el General Alfredo Vásquez Cobo, bajo el amparo del régimen dictatorial que implantó el general Rafael Reyes', tiene el honor de daros su concepto sobre el expresado memorial, que contiene el denuncio formal de hechos que, de ser probados, acarrearían graves responsabilidades á individuos que están sujetos á la jurisdicción del Senado, y que debería acusar la Cámara de Representantes, dado que se demostrara siquiera sumariamente su responsabilidad, como que son Ministros del Despacho y Magistrados de la Corte Suprema. A la vez en el denuncio nombrado se contienen cargos contra otros funcionarios y particulares que están sujetos á la jurisdicción de los Tribunales y Juzgados."Con el fin de que se investiguen esos hechos, que no podría investigar la Cámara misma, entre otros motivos por ser muy breve el tiempo que le resta de sesiones, y muy numerosas las diligencias que se han de practicar para que dé luz la investigación, somos de concepto que los documentos que han venido á la Cámara deben pasarse al señor Procurador General de la Nación, con el fin de que éste promueva la averiguación de los hechos y prepare la instrucción que ha de servir á la Cámara para decidir en sus próximas sesiones si es el caso de iniciar ó no una acusación ante el Senado."En consecuencia tenemos el honor de proponeros:"Pase el memorial del señor Benito Posada C., apoderado de la Western Andes Mining Co. y los demás relacionados con los asuntos de las minas de Marmato y Supía, a] señor Procurador de la Nación, para que se inicie la investigación de los hechos denunciados, que una vez perfeccionada debe venir á la Cámara para resolver sobre ella en lo que incumba á la misma Cámara."Honorables Representantes.José Vicente Concha."El 25 de agosto de 1909 interviene el representante Lisandro Restrepo, quien insinúa que "lo más conveniente será que todos estos memoriales de igual carácter se agrupen en un solo legajo, para que sobre ellos informe una misma Comisión". Ya Concha hablaba de la posibilidad de una acusación ante el h. senado de ministros y miembros de la h. corte suprema de justicia.En la misma fecha, el representante Carlos E. Restrepo, futuro presidente de Colombia, manifiesta que es bueno que no se perturbe el curso normal de las sesiones del congreso. Pero que "harto excepcional y de gravedad suma es el caso que motiva la presente alteración... De esta descomunal caja de Pandora en que se encerraron los inmensos males que arruinaron a Colombia y amenazaron destruirla, hemos visto que van saliendo uno a uno y se van presentando a nuestra atónita consideración... Tócale el turno a un monstruo: los contratos de arrendamiento de Supía y Marmato, con el cortejo de abusos y violaciones a que dieron margen... Al hablar sobre este delicado negocio quiero conservar la serenidad de la honradez y que procedamos con la cordura de verdaderos jueces. Los Representantes deben ser sacerdotes de justicia y aplicar criterios de Magistrados". Más adelante recalca que sus palabras son "el eco de centenares de víctimas ultrajadas, arruinadas y vencidas por la fuerza".Anota el representante Restrepo que hecha la negociación del contrato con Vásquez Cobo, "muchos antiguos propietarios, que sabían cómo iban a echarse sobre ellas, hicieron reclamaciones tendientes a que se respetaran sus derechos...". Más adelante agrega: "Pero todo fue en vano."El 18 de Septiembre de 1906 el señor Juez del Circuito de Riosucio, apoyado por un batallón al mando del señor Eduardo Vásquez Cobo, hermano del Ministro y arrendatario Alfredo Vásquez Cobo, procedió a dar posesión violenta de las minas que se decían comprendidas en el arrendamiento y que amenazaba comprender toda la región aurífera de Supía y Marmato".Manifiesta que en la entrega se cometieron "actos de despojo y de atentados contra la propiedad... Se asegura que algunas casas fueron derribadas; las mercancías sacadas de algunos almacenes y arrojadas a la calle pública, y se fracturaron baúles para extraer algún oro guardado en ellos, con el pretexto de que pertenecía al omnipotente arrendatario".De Salustiano Hernández, encargado de "The Western Andes Mining Co.', cuenta el h. representante lo que sucedió con su casa y más adelante advierte: "El afortunado Ministro contratista dispuso a su antojo, durante los años de 1906 y 1907, del bolsillo de los marmateños, sin que las protestas de éstos alcanzaran más que una contestación burlesca, un silencio insultante o una orden de confinamiento". Y confirma Restrepo los procedimientos: "Los procedimientos eran bien sencillos: ciertos telegramas dirigidos al Alcalde de Marmato por los colegas del Ministro Contratista, señores Tobías Valenzuela y Francisco de P. Manotas, y por el Presidente Reyes, ordenaban, ora confinar á Colonias, ora arrojar de sus casas á honrados ciudadanos, ya derribar edificios, ya someter tributaria del señor Vásquez Cobo á toda una población. Esos telegramas reposan en el archivo de la Alcaldía de Marmato, y como no se m ha expedido copia, os suplico que ordenéis su envío."El representante Restrepo llama más aún la atención:"Estudiad, honorables Representantes, el memorial del General Ramón Marín y de sus compañeros, el de la señora Rita Patiño de Posada, viuda y llena de hijos huérfanos, y veréis, lo mismo que en el del señor Salustiano Hernández, cómo entraron el abuso y la miseria á Marmato y á Supía con motivo de los contratos de arrendamiento hacia los cuales estoy llamando vuestra ilustrada atención."Una de las víctimas propiciatorias fue el antes acaudalado caballero señor Joaquín Cruz; fue vejado, perseguido, arruinado... hasta llevarlo a la demencia: hace unos quince días ingresó al Manicomio de Medellín, de limosna; se le enloqueció y no se le dejó siquiera dónde abrigar su locura".¿Todo ello por qué sucede? Por el tipo de gobierno que soportaba el país. El representante condena lo que vive y padece la nación:"Y ahora, ¿qué decir del Excelentísimo señor General Rafael Reyes?"Se creyó con facultades suficientes para desterrar congresistas y suprimir en todos los rangos la representación del pueblo; para supeditar y oprimir el Poder Judicial; para anular todos los derechos individuales y las garantías sociales, pan asumir todos los poderes públicos, hasta el punto de que en los últimos días de su desgobierno exclamaba que ya era peligrosa semejante suma de poder acumulada en un solo hombre para anular las tradiciones republicanas y del país, hacer estériles los sacrificios que se han hecho para establecerlas y volver inútil, casi odioso, el hecho magno de nuestra emancipación para torcer y despeñar el curso de la historia patria. Ese hombre, omnipotente para el mal, se cruza de brazos ante los abusos que sus sicarios cometen y se declara impotente para el bien."No puede negarse que la fortuna cortejaba por todas partes al señor General, Ministro y contratista Alfredo Vásquez Cobo. Quedó a deber £6.400, valor de ocho trimestres de arrendamiento de las mencionadas minas de Marmato, Supía -canon que se ha estimado baratísimo-, y se negó á pagarlo, bajo pretexto de que no había sido puesto en posesión de todas ellas."Ur. Tribunal de Arbitramento reunido en esta ciudad de Bogotá, el 6 de julio de 1908, absolvió al señor Vásquez Cobo de pagar esos arrendamientos y sus respectivos intereses."El representante Carlos E. Restrepo luego sintetiza la negociación de Vásquez Cobo al ceder el contrato:"En cambio, el mismo señor cedió su primitivo contrato de arrendamiento, por veinte años a The C. W. Sindicate Limited, y se me asegura que por esta cesión recibió £70.000; se afirma que él mismo dirigió las agencias del caso para la prórroga por otros veinte años y modificación del primitivo contrato, verificada entre el señor Baldomero Sanín Cano y el señor Thomas Turner, apoderado de The C. W. Sindicate Limited, el 9 de Mayo de 1908, y que por estas agencias recibió el mismo señor Vásquez Cobo otras £30.000 más, quedando él como accionista y representante de la misma Compañía."A continuación habla el representante Barros. A éste contesta Restrepo en lo referente a algunas consideraciones en torno de la H. Corte Suprema de Justicia:"Que no he dicho que la Corte Suprema haya sido prevaricadora. Dije que la Corte Suprema de Justicia parece que se convirtió en aquel tiempo en Corte de injusticia suprema, porque cuando recibió cuatro memoriales en que se le hacían revelaciones de crímenes, de violencias escandalosas, dijo sencillamente que era incompetente para conocer en esos asuntos, cuando bien pudo decir siquiera que ordenaba hacer averiguaciones y levantar el sumario respectivo."El traspaso de los contratos ha sido una tradicional manera de manejar los recursos naturales de Colombia. Los gobiernos los han tolerado. Se han suscrito, teniendo conciencia de que quienes los afirman no cuentan con la capacidad económica ni técnica para administrarlos. Entonces por ello se consienten desvíos que le han propinado tantos golpes a la vida fiscal colombiana. Algunas compañías han tenido tanto poder, que no se ha logrado ni detener sus insolencias, ni las violaciones de la ley, ni el escamoteo a sus obligaciones tributarias. Es una larga lista de infamias contra el destino nacional. Para ceder, debía contarse con el consentimiento de las autoridades. Además, legalmente, intervenían en el nuevo instrumento que se iba a refrendar. Por ello mismo, debían tener noticias los gobernantes. Es bueno establecer cómo se llegó a ellos y cómo operaron. Se necesitan pesquisas muy cuidadosas para conocer los datos que nos den el perfil de las compañías. Algunos de ellos se reseñan en los pleitos. Invito para que de Caldas surjan los historiadores sociales del pasado de nuestro departamento.Los escritores que se han preocupado del "Quinquenio" dictatorial de Reyes no han vuelto sus preocupaciones sobre Marmato. Las denuncias sobre sus complacencias para crear situaciones jurídicas, contra las cuales beligeraba la provincia, sin ninguna deserción política, nos indican qué aberraciones se cometieron. Hay que avanzar, con minucioso y afilado bisturí, sobre las relaciones de Reyes con las gentes que usufructuaban los contratos, los daños que éstos produjeron en la comarca, la firma de decretos, leyes, disposiciones administrativas, sentencias, que ayudaban a enmarañar más los derechos de los mineros pobres. Es un expediente bien voluminoso y apasionadamente comprometedor para inteligencias lúcidas. Ya irán surgiendo para poner en orden lo que conturbó la vida colectiva.

1 comentario:

  1. Este documento lo encontre urgando en internet, el nombre del autor no aparece, pero es muy importante sobre todo porque nos enseña que nuestro Municipio ha sido manoseado desde hace muchos años, y aun hoy lo quieren seguir haciendo

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